
Tú, que me enseñaste que no debía silvar en los pasillos, ni comer en clase tampoco escuchar música en el baño, ni faltarle el respeto a mis compañeros, ni dejar el caño abierto, ni correr en las escaleras, ni callar cuando necesitaba hablar y menos MENTIR a los demás.
Pero hoy tú me destruiste, aniquilaste mi imagen, me dejaste con una chiripiolca eterna, no te perdonaré... ya sabes lo que hiciste, y eso que no fue lo único, en el próximo post contaré que fue lo que me hiciste antes, desde ese entonces ya comenzaba a sentir cierto desdén hacia ti; de ahora en delante recibirás mi desprecio total, ahora sí me perdiste...
Para: El coordinador(mas conocido como El cordi)
De: Geraldine SAYONARA
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